Oligoterapia

La oligoterapia se basa en la administración de oligoelementos para suplir eventuales carencias. Los oligoelementos, sustancias minerales presentes en nuestro organismo, ayudan a mantener la salud, o recuperarla, con diversas funciones, como la defensa frente a numerosas enfermedades, la producción de energía, la transmisión de los impulsos nerviosos que determinan las contracciones musculares o la eliminación de sustancias tóxicas de las células.
Oligo (del griego oligo) significa «pequeño», «poco numeroso», y elemento, en el lenguaje de la química, significa cuerpo simple, es decir, sustancia que no puede ser descompuesta en otros cuerpos.
Los oligoelementos, por lo tanto, son sustancias químicas simples presentes en el organismo en pequeñas cantidades, pero indispensables para su buen funcionamiento.
Los oligoelementos pueden utilizarse de forma sintomática, pero sobre todo se utilizan como correctores de las funciones que comienzan a alterarse, como reequilibradores del terreno y como medicina funcional. Químicamente, el organismo humano está formado por ciertos constituyentes mayores, como son el carbono, hidrógeno, nitrógeno, fósforo, azufre, cloro, calcio, potasio, sodio y magnesio. Pero junto a estos elementos mayores, existen más de veinte elementos menores, que aunque sólo representan una diezmilésima parte del total, son indispensables para la vida.
El fin de la oligoterapia es tratar y corregir los trastornos funcionales antes de que se establezcan lesiones orgánicas. Por ello, el buen diagnóstico de la diátesis tiene una importancia capital para prescribir el tratamiento adecuado.


Las diátesis


El terreno o receptividad orgánica se manifiestan en la clínica por las diátesis. El término diátesis viene del latín diathesis, y éste del griego diáthesis, y significa «disposición». En medicina funcional se trata de estados intermedios entre la salud y la verdadera enfermedad, en los que hay una desregulación de las funciones fisiológicas, tanto orgánicas como psicosomáticas.
Como explica Jacques Ménétrier, padre de la oligoterapia, «una diátesis comprende un comportamiento y manifestaciones funcionales pre o parapatológicas. Constituye una entidad cuyas evoluciones, transformaciones, señales de alarma y síntomas mórbidos se encuentran fácilmente por medio de la anamnesis y el examen clínico. Lo que importa es poner en evidencia los pasos de estado a estado, las transferencias sintomáticas y, de hecho, los testimonios de un envejecimiento artificial o prematuro en las evoluciones de las diátesis».
Cada uno de los oligoelementos tiene indicaciones precisas y efectivas, que deben conocerse, así como también debemos conocer las características semiológicas de los síndromes reactivos.
Siempre que el sujeto presente características de dos diátesis, se utilizará el oligoelemento básico de la diátesis predominante o de la diátesis más evolucionada.
En caso de no poder establecer el predominio o evolución, se utilizarán los dos oligoelementos básicos, alternándolos.
Existen cuatro diátesis fundamentales, aunque es excepcional encontrar diátesis puras, es decir, individuos que presenten todas las características y síntomas descritos en una diátesis. La diátesis es reversible si la corrección se establece antes de que aparezcan los trastornos orgánicos.