Iridiología
El doctor Ignatz von Peczely fue el primero en darse cuenta de las correspondencias existentes entre los puntos del iris y los órganos del cuerpo humano.
El doctor Ignatz von Peczely, médico homeópata húngaro, publicó en 1881 la primera anatomía topográfrica del iris, motivo por el cual es conocido como el padre de la iridología moderna. En este primer mapa del ojo se pueden encontrar ya una treintena de puntos relacionados con órganos internos. La mayor parte de estas correspondencias entre puntos del iris y órganos del cuerpo han sido confirmadas posteriormente.
El doctor Ignatz von Peczely fue el primero que se convenció de que las condiciones anormales del cuerpo del hombre y de los animales podían verse reflejadas en el iris. A fin de poder desarrollar sus teorías y afianzar sus argumentos y descubrimientos, entró como interno en las salas quirúrgicas del hospital del colegio de médicos, donde pudo estudiar infinidad de casos de lesiones orgánicas, y aprender sobre la destrucción quirúrgica de tejidos en todas las partes del cuerpo. También demostró que los medicamentos de uso corriente en aquella época producían, en ciertas partes del iris, cambios de coloración, y que, al parecer, cada una de las drogas (quinina, yodo, bromuros, etc.) usadas en aquel entonces, tenía una cierta afinidad con determinados órganos.
Historia
Desde que dio a conocer sus descubrimientos al mundo, fueron muchos los científicos y observadores conscientes, tanto en Austria como en Alemania, Suecia o América que se dedicaron al estudio y perfeccionamiento de esta disciplina. Entre los seguidores más destacados en Europa está el reverendo sueco Nils Liljequist (que más adelante se haría homeópata), quien, además de perfeccionar la obra de Von Peczely, mejoró el gráfico del iris que éste había confeccionado y fue el primero que describió los signos correspondientes al envenenamiento por drogas. También el doctor Peter Johannes Thiel y el abad Felke lograron valiosas aportaciones en el campo de la iridología en Alemania, y llegaron a ser famosos como diagnosticadores y médicos en el ámbito de esta terapia natural. Las obras del doctor Thiel fueron traducidas del alemán al inglés, varios años después, por el doctor Fred W. Collins, de Estados Unidos.