La vida
Años de formación espiritual y crecimiento interior

Poeta, místico, humanista, guía espiritual, intuitivo y pensador profundo y revelador, Jalaudín Rumí viene a este mundo en el seno de una familia de sufíes y académicos en 1207 en Balkh, Afganistán, cuando este país estaba dominado por el imperio persa. En el seno de una familia tal, el niño recibe una educación estricta y autoritaria, demasiado convencional en cuanto a las cuestiones del espíritu, mediante la que se le imponen los principios islámicos tradicionales, toda vez que su padre, Bajaudín Walad, era teólogo y había alcanzado gran reputación como guía espiritual. Rumí nacía en el seno de una familia de guías religiosos y juristas y era impregnado de los modelos religiosos convencionales, contra los que en su día se rebelaría, considerando que lo importante en la senda del espíritu no es lo externo o convencional, sino la acción interior que permite aprehender el yo real y que no es posible mediante prácticas como la plegaria o el ayuno.
A pesar de su respeto a la ortodoxia, el padre de Rumí era un hombre que no se dejaba enceguecer por lo dogmático, de modo que incluso tenía fricciones con buen número de pensadores islámicos de estrechas miras y aun con la corte de Jalal-e-din Kharazmshah. Sin embargo, este hombre culto y riguroso conectaba muy bien con las gentes comunes, que lo apreciaban como conductor espiritual. Estas fricciones obligaron a la familia a abandonar Balkh en 1219, cuando Rumí tenía sólo doce años de edad. La familia viajó prolongadamente por distintos lugares del Medio Oriente, hasta instalarse por último en la ciudad de Konia.
En sus años de adolescencia, Rumí tuvo la oportunidad de ser depositario de muchos de los conocimientos de su padre y de poder disfrutar del carácter siempre amoroso y humilde de su madre. Se le ofreció la ocasión, sobre todo cuando la familia tuvo que viajar extensamente, de entrar en contacto con gran número de sufíes y escuchar las instrucciones de guías espirituales, entre los que se encontraban los destacados Al-Suhrewardi y Farid al-Dim Attar. Todo ello le fue enriqueciendo cultural y espiritualmente y le fue reportando vivencias íntimas que dejaron huellas muy profundas en su alma joven.
Una vez en Konia, el padre de Jalaudín recupera una posición notable e instruye en la universidad. Entonces vuelve a ser respetado y considerado. Allí Rumí escribió algunas obras sobre sus éxtasis y visiones místicas. Este hombre inquieto y de un sensible e intuitivo espíritu, ya en su juventud, gozaba de un gran bagaje cultural y espiritual; a todo ello se unió un afán de progreso místico que no habría de abandonarle desde los primeros años de su vida hasta las postrimerías de la misma. Supo muy pronto que en ningún lado se puede hallar la paz como no sea en uno mismo, y que no hay conocimiento superior al que reporta una aproximación al yo real. Todas las actividades y estudios palidecen, y él lo sabía muy bien, ante la labor espiritual que conduce a la naturaleza real. Debió de intuir muy pronto que la vida adquiere un verdadero sentido cuando se pone empeño en superar el ego y percibir el verdadero ser que todo lo penetra, y que la consciencia personal limita la transformación en la consciencia cósmica que todo lo incluye.
Desde joven se inclinó hacia la compasión y entendió que no existía mejor bálsamo para cerrar las heridas y superar las disputas entre los hombres. Se planteaba toda clase de cuestiones metafísicas y chocaba contra los grandes interrogantes de la existencia, pero su ardiente y larga investigación espiritual no había hecho más que comenzar. Le quedaba mucho por explorar y conocer dentro de sí mismo, un inmenso recorrido para poder llegar a su propia esencia y descubrir el núcleo del núcleo. Pero el propósito de su vida era la consecución de metas espirituales y la visión del interior de su propio ser. El Universo y él mismo eran dos grandes misterios que se empeñaría en descifrar. Ya en esos años empezaba a escuchar la voz de su yo interior, que le exhortaba a despertar, pero la marcha de la autorrealización es larga y difícil para todos, incluso para los que con más pasión se empeñan en la misma.